Durante el primer semestre de 2026, los ingresos generados por este formato aumentaron 58.6% y alcanzaron los 171 millones de dólares, frente a los aproximadamente 108 millones registrados durante el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el reporte de mitad de año de la Recording Industry Association of America, RIAA.
El crecimiento convierte al CD en el formato de música grabada con el mayor incremento porcentual durante los primeros seis meses del año. La RIAA también reportó 17.5 millones de unidades de CD, un aumento de 45.7% respecto al primer semestre de 2025.
Los datos de Luminate, que utiliza una metodología diferente y contabiliza las ventas de los consumidores, también muestran una recuperación significativa. Su reporte de mitad de año registró 16.3 millones de CD vendidos en Estados Unidos entre enero y junio de 2026, 16% más que un año antes.
El vinilo continúa siendo el formato físico más vendido en unidades. Durante el mismo periodo se comercializaron 21.8 millones de álbumes en vinilo, frente a los 16.3 millones de CD registrados por Luminate. Sin embargo, el crecimiento del vinilo fue mucho menor, con un aumento de 2.4%.
En términos económicos, el vinilo generó 554 millones de dólares durante el primer semestre, con un crecimiento de 17.7%. En conjunto, los ingresos de la música física aumentaron 25.9%, impulsados por el comportamiento de los distintos formatos.
Otro dato que ayuda a explicar el fenómeno es el comportamiento de los consumidores más jóvenes. Luminate señala que aproximadamente la mitad de los millennials y miembros de la Generación Z que compran CD ni siquiera poseen un reproductor para escucharlos. Esto apunta a una transformación en la función del formato: el CD ya no necesariamente se compra únicamente para reproducir música, sino también como objeto de colección y como una pieza física relacionada con un artista.
El K-pop también está teniendo un papel importante en este repunte. Luminate atribuye parte del crecimiento al fuerte calendario de lanzamientos del género y, particularmente, al regreso de BTS con el álbum “ARIRANG”. El disco vendió 516 mil copias físicas en Estados Unidos durante su primera semana, incluyendo 208 mil ejemplares en vinilo.
Los discos de K-pop suelen comercializarse en múltiples versiones que incluyen fotografías, tarjetas coleccionables, pósters y otros artículos, una estrategia que incentiva a los seguidores a adquirir diferentes ediciones de un mismo álbum.
Sin embargo, el regreso del CD no depende exclusivamente del K-pop. Al eliminar las ventas correspondientes a este género, las compras de CD en Estados Unidos todavía registraron un crecimiento de 6.7% durante el primer semestre de 2026. Entre los factores identificados por Luminate aparecen el interés por construir colecciones y el precio relativamente accesible del formato.
El mercado físico también incluye a los casetes. Las ventas combinadas de CD, vinilo y casetes alcanzaron aproximadamente 38.2 millones de unidades durante la primera mitad de 2026, un crecimiento de 7.8%. De esa cifra, los casetes representaron alrededor de 205 mil unidades.
Pero el regreso de los formatos físicos no significa que el público esté abandonando el streaming. Al contrario, el consumo digital continúa creciendo. Los streams de audio bajo demanda en Estados Unidos aumentaron 4.8% durante el primer semestre y llegaron a 732.7 mil millones de reproducciones. A nivel mundial, los streams crecieron 9.8%, hasta alcanzar los 2.8 billones.
La diferencia entre ambos reportes también es importante. Luminate mide las ventas realizadas por los consumidores, mientras que la RIAA calcula los ingresos de la industria a partir del valor mayorista, después de devoluciones. Por eso sus cifras de unidades no son idénticas y no deben interpretarse como si fueran el mismo indicador.
Los números muestran así un mercado musical en el que pueden convivir dos tendencias aparentemente opuestas: el streaming mantiene su crecimiento y continúa siendo el principal medio de consumo, mientras los formatos físicos encuentran nuevos compradores.
Después de años en los que parecía destinado a convertirse en una pieza del pasado, el CD está encontrando una segunda vida. Para una nueva generación de consumidores, puede representar algo más que un soporte para escuchar música: una forma de coleccionar, conservar y tener físicamente una parte de la historia de un artista.




