La alta relojería encuentra nuevas formas de sorprender cuando decide mirar más allá de sus propios límites. Esa es precisamente la esencia de Métiers d’Art Tribute to the Animal Kingdom, la nueva serie conceptual de Vacheron Constantin, un proyecto donde seis artistas internacionales trasladan disciplinas nunca antes vistas en un reloj al diminuto universo de una carátula.
Lejos de ser una colección convencional, estas piezas nacen del programa One of Not Many, una iniciativa creada por la manufactura para preservar los oficios artesanales y, al mismo tiempo, abrir la puerta a nuevas expresiones creativas dentro de la relojería. El resultado son seis relojes únicos inspirados en el reino animal, donde cada carátula es una escultura funcional en miniatura.

Un reloj como laboratorio artístico
Todos los modelos comparten una misma arquitectura técnica: el calibre automático 2460 G4, cuya indicación periférica de horas, minutos, día y fecha libera por completo el centro de la carátula. Gracias a este diseño, la superficie se transforma en un espacio de creación donde el arte ocupa el papel protagonista.





La caja de 42 mm impone un desafío extraordinario: apenas cuatro milímetros separan la carátula del cristal de zafiro. Esa limitación obligó a los artesanos a reinventar herramientas, materiales y procesos durante meses –e incluso años– para adaptar técnicas pensadas para obras monumentales a una escala microscópica.

Seis animales, seis oficios extraordinarios
- Serpiente de plumas (Julien Vermeulen)

Más de 200 microplumas de faisán monal forman una serpiente iridiscente con un impresionante efecto tridimensional. La pieza requirió alrededor de 250 horas de investigación y ejecución.
- Pulpo de vidrio (Simone Crestani)

Esculpido íntegramente en vidrio transparente, este pulpo parece flotar sobre un océano nocturno. Cada escultura necesitó varios días de trabajo y el desarrollo de herramientas específicas de wolframio.
- Manta raya de papel (Anya Midori)

La micropapiroflexia japonesa alcanza un nuevo nivel con diminutas mantas de apenas 5 a 10 mm, plegadas exclusivamente con los dedos y suspendidas para recrear la sensación de ingravidez marina.
- Tigre bordado en oro (Laura Baverstock)

Hilos de oro de 9 quilates y sedas teñidas especialmente construyen un tigre de enorme profundidad visual. Solo la elaboración de la carátula demandó 210 horas de trabajo artesanal.
- Cocodrilo de papel (Marianne Guély)

Repujado, corte láser y ensamblaje manual convierten el papel de algodón blanco en una composición escultórica donde la luz define cada relieve.
- Alas de madera, halcón de marquetería (Anna Le Corno)

Doce especies de madera, bisturíes de precisión y una técnica desarrollada pluma por pluma dan vida a un halcón listo para emprender el vuelo.
El futuro de los Métiers d’Art
Más que una demostración de virtuosismo, esta colección plantea una reflexión sobre el futuro de la artesanía. Vacheron Constantin reúne a plumarios, escultores, bordadores, papiroflexistas y ebanistas para demostrar que la innovación también puede surgir de técnicas centenarias cuando se reinterpretan desde una nueva perspectiva.





Cada reloj incorpora además una masa oscilante de oro de 22 quilates grabada a mano con herramientas inspiradas en el oficio de su creador y una correa repujada que prolonga el lenguaje artístico de la carátula hasta la muñeca. El mensaje es claro: estas piezas no buscan únicamente medir el tiempo, sino preservar el legado del trabajo humano convertido en arte portátil.




