Bobby Z, el baterista que acompañó a Prince en su etapa con la agrupación The Revolution entre 1978 y 1986, compartió anécdotas inéditas sobre el comportamiento del artista. Con motivo del décimo aniversario luctuoso de la estrella de Minneapolis, el músico relató a The Guardian detalles sobre la privacidad del cantante. Una de las historias más curiosas involucra a Bruce Springsteen y Madonna durante una visita tras bambalinas en una de sus presentaciones.
Según el testimonio, Prince mantenía un control estricto sobre su espacio personal, incluso ante figuras de su mismo nivel de fama mundial. Durante aquel encuentro, el intérprete de Purple Rain negó el acceso a su baño privado en el camerino a Springsteen y a la “Reina del Pop”. Ambos artistas se vieron obligados a utilizar el sanitario destinado a los músicos de la banda de apoyo en el lugar. Esta situación fue descrita como un momento cómico que reflejaba la reserva característica del genio de Minnesota.
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La selectividad social de Prince y su respeto por David Bowie
Bobby Z explicó que Prince solía sentirse incómodo al conocer a otras celebridades, a menos que él mismo fuera un admirador de su trabajo. El baterista señaló que el cantante podía actuar de forma vergonzosa o simplemente ignorar a estrellas masivas del espectáculo si no sentía una conexión. Esta actitud contrastaba con la imagen de seguridad absoluta que proyectaba sobre el escenario frente a miles de personas. Pocas personalidades lograban romper esa barrera de distanciamiento impuesta por el autor de éxitos como Kiss.
Un caso excepcional ocurrió cuando David Bowie visitó los estudios de Paisley Park, el complejo creativo y residencia de Prince en Estados Unidos. De acuerdo con el relato, el encuentro entre ambos fue cálido y respetuoso, ya que Prince consideraba al músico británico como un igual artístico. Bobby Z destacó que ese respeto mutuo permitió una interacción fluida que no solía repetirse con otros colegas de la industria. Esta selectividad en sus relaciones sociales formó parte de la mística que rodeó su carrera profesional.
Legado de colaboraciones y tributos entre leyendas del rock
La relación profesional entre Madonna y Prince dejó huella en la producción discográfica de finales de la década de los años 80. Ambos colaboraron en la escritura y producción del tema Love Song, incluido en el exitoso álbum Like a Prayer lanzado en 1989. Actualmente, Madonna continúa activa en el mercado multimedia y anunció recientemente el estreno de su próximo disco titulado Confessions II. Este material llegará a las tiendas el 3 de julio, tras el lanzamiento del sencillo I Feel So Free.
Por su parte, Bruce Springsteen ha manifestado su respeto por el legado de Prince en diversas ocasiones a lo largo de las últimas décadas. El músico de Nueva Jersey realizó una versión del tema Purple Rain poco después del deceso de la estrella en el año 2016. Recientemente, Springsteen retomó este homenaje musical durante el inicio de su gira actual por los Estados Unidos en la ciudad de Minneapolis. Estas muestras de admiración confirman la influencia duradera que la obra de Prince mantiene sobre las figuras más importantes del rock.




