Pocas cosas representan mejor a la Ciudad de México que sus tacos. Son parte de la identidad de la capital, un punto de encuentro para amigos, familias, trabajadores, estudiantes y visitantes de todo el mundo. Y si hay algo que distingue a la gastronomía chilanga es que siempre existe una taquería lista para recibir clientes, sin importar la hora.
Ya sea después de un concierto, una fiesta, una jornada de trabajo, un partido de futbol o simplemente porque apareció el antojo a medianoche, la Ciudad de México cuenta con una amplia oferta de taquerías abiertas las 24 horas que se han convertido en auténticas instituciones para quienes saben que nunca hay una mala hora para disfrutar unos buenos tacos.
Uno de los nombres más emblemáticos es Los Cocuyos, una auténtica leyenda del Centro Histórico. Con más de medio siglo de tradición, este establecimiento es famoso por sus tacos de suadero, lengua, cachete y tripa. A cualquier hora del día es posible encontrar clientes formados esperando probar alguna de sus especialidades.
En la colonia Roma se encuentra El Gato Volador, uno de esos lugares que parecen cobrar vida cuando cae la noche. Sus tacos preparados al momento y su ubicación estratégica lo han convertido en una parada obligada para quienes buscan cerrar una noche de diversión con una buena cena.
Otra institución capitalina es El Borrego Viudo. Durante décadas ha sido el refugio favorito de miles de noctámbulos. Su característica más conocida es el servicio directamente al automóvil, una tradición que ha convertido la experiencia de comer tacos en algo único dentro de la ciudad. Para muchos capitalinos, una salida nocturna simplemente no está completa sin una visita a este clásico establecimiento.
Al sur de la ciudad aparece otro de los grandes favoritos: Tacos Chupacabras. Generaciones enteras han pasado por sus mesas después de conciertos, reuniones familiares, celebraciones o largas jornadas de trabajo. Su mezcla especial de carnes y su característico sabor lo han convertido en uno de los puntos de referencia gastronómicos más conocidos de la capital.
La lista también incluye a Paisa Chilaquil, un lugar que ha ganado popularidad gracias a sus generosas porciones y a una propuesta que combina dos de las grandes pasiones culinarias de los mexicanos: los tacos y los chilaquiles. El resultado es una parada frecuente para quienes buscan una comida abundante sin importar la hora.
Lo interesante de estas taquerías es que cada una refleja una parte distinta de la personalidad de la Ciudad de México. Algunas mantienen la esencia de los puestos tradicionales de barrio, mientras que otras se han transformado en auténticos referentes gastronómicos conocidos incluso por turistas internacionales.
Más allá de las recetas, estos lugares forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. Son escenarios donde coinciden músicos después de un concierto, amigos que prolongan una conversación hasta el amanecer, trabajadores que terminan un turno nocturno o simplemente personas que descubren que el hambre no entiende de horarios.
Porque si algo han demostrado los capitalinos a lo largo de los años es que siempre existe una buena razón para comer tacos. Después de una celebración, una noche de fiesta, una función de teatro, una reunión con amigos o incluso durante una madrugada cualquiera, la respuesta suele ser la misma: encontrar una taquería abierta.
Y afortunadamente, en la Ciudad de México siempre hay una esperando.
MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO




