Lando Norris se llevó la victoria en un accidentado Gran Premio de los Países Bajos, en una carrera marcada por el abandono de Max Verstappen, una bandera roja en las primeras vueltas y una intensa batalla estratégica entre McLaren y Mercedes.

El británico mantuvo el liderato al apagarse las luces, mientras detrás de él Verstappen y Liam Lawson protagonizaban una intensa lucha. Sin embargo, el cuatro veces campeón del mundo perdió el control de su Red Bull al pasar por una zona mojada en la última curva y terminó contra las barreras, provocando una bandera roja y poniendo fin a su última carrera en casa.
Tras la reanudación, Andrea Kimi Antonelli sorprendió a Norris para tomar el liderato. El joven piloto de Mercedes consiguió abrir una ventaja, pero la estrategia comenzó a jugar un papel decisivo conforme avanzaba la carrera.
Norris se mantuvo al acecho y, después de una larga batalla, aprovechó los problemas de tracción de Antonelli para recuperar la primera posición. El piloto de Mercedes había liderado buena parte de la carrera, pero el desgaste de sus neumáticos traseros terminó complicando sus opciones de victoria.
Un coche de seguridad virtual en la parte final volvió a cambiar el panorama. Mercedes intentó reaccionar y Antonelli montó neumáticos blandos para buscar la victoria, mientras Norris y George Russell se mantenían en pista con neumáticos duros.

Antonelli llegó a colocarse detrás de su compañero, y Mercedes pidió a Russell cederle la posición para darle una oportunidad de atacar a Norris. Sin embargo, el británico de McLaren ya tenía una ventaja suficiente y controló las últimas vueltas para cruzar la meta con más de 11 segundos de diferencia.
Antonelli terminó segundo y Russell completó el podio, mientras que Lewis Hamilton y Charles Leclerc finalizaron cuarto y quinto, respectivamente.
Con esta victoria, Norris consiguió su segundo triunfo consecutivo y salió de Zandvoort después de sobrevivir a una carrera llena de accidentes, estrategias y cambios constantes en la lucha por el liderato.




