El consejero delegado de Netflix, Ted Sarandos, reveló el esquema de distribución que la compañía aplicaría a las películas de Warner Bros. Pictures en caso de concretarse la adquisición de la productora. Durante una intervención en el podcast The Town, el directivo especificó que las producciones mantendrían una ventana de exclusividad en salas de cine durante 45 días. Esta declaración ocurre en un contexto de alta competencia, donde la empresa Paramount busca presentar una contraoferta hostil para revertir el acuerdo preliminar alcanzado entre Netflix y Warner el pasado mes de diciembre.
La estrategia propuesta por la plataforma de video bajo demanda contempla tres etapas de exhibición. Tras el periodo inicial de mes y medio en los complejos cinematográficos, las películas pasarían al formato de video bajo demanda para renta o compra digital. Finalmente, los títulos se integrarían al catálogo de streaming de HBO Max. Este planteamiento busca dar certidumbre a los exhibidores y creativos de la industria, quienes han manifestado dudas sobre si Netflix priorizaría el consumo doméstico inmediato por encima de la experiencia en pantalla grande.
La competencia financiera entre Netflix y Paramount por el control de Warner
El proceso de adquisición se encuentra en una fase crítica debido a la propuesta económica presentada por Paramount. La firma ha ofrecido un pago de 30 dólares por acción en efectivo, lo que equivale a 514.50 pesos mexicanos. Esta cifra supera la oferta de Netflix, que se sitúa en los 27.75 dólares por acción, lo que equivale a 475.91 pesos mexicanos. Además, Paramount manifestó su disposición para cubrir la penalización por ruptura de contrato, la cual asciende a 2,800 millones de dólares, lo que equivale a 48,020,000,000 pesos mexicanos.
A pesar de la diferencia en el precio por acción, el consejo de administración de Warner ha mantenido, hasta el momento, su respaldo al acuerdo con Netflix. Las autoridades de la empresa consideran que la oferta de Paramount es inferior en términos de viabilidad regulatoria y complejidad operativa. Warner Bros. estableció como fecha límite el próximo 23 de febrero para decidir si acepta un ajuste en la propuesta de Paramount o si procede con la votación de los accionistas programada para el mes de marzo, la cual definirá el futuro de la marca que recientemente ha batido récords históricos de taquilla internacional.
El futuro de HBO Max y los compromisos de exhibición
Uno de los puntos que genera mayor interés entre los analistas es la mención expresa de Sarandos sobre la plataforma HBO Max. El directivo sugirió que se respetarán los acuerdos de distribución vigentes, aunque no precisó cómo se integrará el servicio dentro de la estructura tecnológica de Netflix una vez que expiren los contratos actuales. La permanencia de la ventana de 45 días en cines alinea a la compañía con las prácticas actuales de los estudios tradicionales de Hollywood, rompiendo con la tendencia histórica de Netflix de realizar estrenos simultáneos o limitados.
La industria cinematográfica en la Ciudad de México y el mundo sigue de cerca este proceso, ya que la resolución afectará la forma en que se consumen las grandes franquicias de superhéroes y drama en los próximos años. Los usuarios de redes sociales han expresado opiniones divididas sobre si esta estrategia se aplicará a la totalidad del catálogo o si se reservará únicamente para las producciones de alto presupuesto. Los especialistas señalan que la transparencia de Sarandos busca calmar a los inversionistas ante la incertidumbre que genera la posible consolidación de un monopolio en el sector audiovisual liderado por Netflix.
Plazos legales y decisiones estratégicas para finales de febrero
La corporación Warner Bros. Discovery dispone de pocos días para evaluar su posición definitiva. El equipo legal de la compañía analiza si la oferta de Paramount ofrece una mayor protección ante posibles bloqueos por parte de las leyes antimonopolio. Por su parte, Netflix ha intensificado sus esfuerzos de comunicación para destacar que su modelo favorece la competencia al garantizar que las películas lleguen a una audiencia global de forma eficiente. La decisión del 23 de febrero será el preámbulo para la asamblea de accionistas que determinará el rumbo de la industria cinematográfica en 2026.
La vigencia de las producciones de Warner en la radio y la cultura popular de las décadas pasadas asegura que cualquier cambio en su propiedad tenga un impacto cultural profundo. Con la confirmación de este plan de estrenos, Netflix intenta posicionarse como un guardián del cine tradicional, adaptando sus métodos a las exigencias de un mercado que aún valora la taquilla física. Los detalles adicionales sobre la estructura final del trato y los posibles cambios en la suscripción de los servicios de streaming se darán a conocer tras la conclusión de las negociaciones legales este mismo mes.




