El actor británico Sir Ian McKellen manifestó su desacuerdo con la narrativa de la película Hamnet, la producción dirigida por Chloé Zhao que se perfila como una de las grandes favoritas para la próxima entrega de los premios Oscar. Durante una entrevista concedida al diario The Times este martes 17 de febrero de 2026, el veterano intérprete, reconocido por su trayectoria en el teatro shakesperiano y en producciones de gran formato en Hollywood, señaló que la premisa del filme le resulta difícil de comprender. McKellen fundamentó su opinión en lo que describió como una falta de probabilidad en el desarrollo de la historia y los personajes principales.
La cinta centra su trama en el duelo experimentado por William Shakespeare y su esposa, Agnes (históricamente conocida como Anne Hathaway), tras el fallecimiento de su hijo. La narrativa busca establecer una conexión directa entre esta tragedia personal y la creación de una de las obras más importantes de la literatura universal: Hamlet. Sin embargo, McKellen cuestionó que la imaginación del dramaturgo provenga exclusivamente de su vida familiar, señalando que la construcción del guion simplifica en exceso el proceso creativo de una de las figuras más famosas de la historia humana.
Críticas a la probabilidad histórica de la trama de Chloé Zhao
Uno de los puntos más controvertidos para el actor fue la representación de la esposa de Shakespeare dentro del filme. McKellen calificó de improbable el hecho de que, según la película, Agnes nunca hubiera presenciado una obra de teatro antes. Para el intérprete, resulta inconsistente que la pareja de un hombre dedicado profesionalmente a la escena teatral desconociera los elementos básicos de este arte. Estas observaciones técnicas por parte de McKellen han generado un debate en los círculos especializados sobre los límites de la ficción en las biografías de personajes históricos.
A pesar de sus dudas sobre el argumento, Ian McKellen reconoció que Hamnet tiene altas posibilidades de éxito comercial y académico. El actor comparó este fenómeno con lo ocurrido anteriormente con la película Shakespeare in Love, la cual también obtuvo múltiples reconocimientos a pesar de presentar visiones inusuales sobre el montaje de las obras teatrales en la época isabelina. El análisis del intérprete subraya que el interés público por la vida privada de Shakespeare suele prevalecer sobre el rigor histórico en las producciones cinematográficas contemporáneas.
El éxito de Hamnet en la temporada de premios 2026
La recepción crítica de la película ha sido mayoritariamente positiva fuera de las declaraciones de McKellen. El largometraje lidera las nominaciones a los premios Oscar en categorías fundamentales como Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Guion Adaptado. Asimismo, la actuación de Jessie Buckley ha sido calificada como el eje central del filme, otorgándole ya el triunfo como Mejor Actriz en los pasados Golden Globes 2026. La industria prevé que Buckley se mantenga como la competidora principal para obtener la estatuilla de la Academia el próximo mes.
El trabajo técnico de la producción también destaca en las categorías de Diseño de Vestuario, Diseño de Producción y Banda Sonora Original. Los analistas de la industria cinematográfica señalan que la dirección de Chloé Zhao busca una atmósfera emocional intensa, aunque algunos sectores de la crítica coinciden con McKellen al describir ciertos momentos como poco naturalistas. No obstante, la solidez de la interpretación de Buckley ha permitido que el filme se posicione como un retrato poderoso sobre el dolor humano y la resiliencia ante la pérdida.
Impacto en la audiencia y el legado de William Shakespeare
La vigencia de las obras de William Shakespeare se manifiesta en 2026 a través de estas nuevas interpretaciones visuales. La película ha logrado atraer a una audiencia diversa, desde seguidores del drama histórico hasta jóvenes que descubren la literatura clásica a través del cine moderno. Los informes de taquilla indican que la producción ha registrado niveles de asistencia sobresalientes en las grandes capitales culturales, incluyendo la Ciudad de México, donde la radio y la prensa especializada han dado un seguimiento puntual a la temporada de premios.
La figura de Sir Ian McKellen, cuya autoridad en el tema es indiscutible tras décadas interpretando a los personajes de Shakespeare, aporta un contrapunto relevante a la conversación mediática. El debate entre el realismo histórico y la libertad creativa continúa siendo un tema de análisis profundo en los medios de comunicación. Con el inicio de la cuenta regresiva para la gala de los Oscar, la opinión de McKellen añade una capa de discusión sobre cómo Hollywood elige narrar las historias de los genios del pasado, confirmando que la obra de Shakespeare sigue siendo un terreno fértil para la controversia y la inspiración artística.




