Se cumple el décimo primer aniversario del lanzamiento de Smoke + Mirrors, la segunda producción discográfica de la agrupación estadounidense Imagine Dragons. Publicado originalmente en 2015, este material representó un desafío técnico y comercial para el cuarteto originario de Las Vegas, debido a la alta expectativa generada por su debut multiplatino, Night Visions. La producción logró establecer a la banda como una de las entidades más rentables de la industria musical, logrando debutar en la primera posición de las listas de popularidad tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido.
La trayectoria del disco se mantiene vigente a través de diversas ediciones físicas disponibles en el mercado internacional. Actualmente, la versión del álbum en formato de disco compacto tiene un precio sugerido de 13.98 dólares, lo que equivale a 239.76 pesos mexicanos. Por su parte, la edición especial en doble vinilo se comercializa por 35.98 dólares, lo que equivale a 617.06 pesos mexicanos, mientras que la versión exclusiva Reflections (from the Vault of Smoke + Mirrors) prensada en color azul océano alcanza los 32.99 dólares, lo que equivale a 565.78 pesos mexicanos. Estas cifras reflejan el interés persistente de los coleccionistas por el catálogo de la banda liderada por Dan Reynolds.
El proceso de grabación en el estudio privado de Las Vegas
Tras concluir la gira mundial de su primer álbum, los integrantes de la banda decidieron adquirir una propiedad en Las Vegas para construir su propio estudio de grabación. Este espacio permitió al grupo trabajar sin las presiones de tiempo habituales de las instalaciones comerciales. El equipo técnico incluyó instrumentos de audio de época y una nota personal de Paul McCartney que el grupo colocó en un lugar destacado del estudio como fuente de inspiración. La banda trabajó en aproximadamente 100 maquetas de canciones, de las cuales solo 13 piezas finales integraron la edición estándar del álbum.
La producción técnica contó nuevamente con la colaboración de Alex Da Kid, quien ya había supervisado el éxito previo de la agrupación. El guitarrista Wayne Sermon manifestó que el objetivo del grupo era crear un disco con una textura sonora cálida y clásica que, al mismo tiempo, incorporara elementos de la música pop contemporánea. El resultado fue un híbrido sonoro que utilizó capas de sintetizadores, baterías con alta reverberación y la ejecución vocal característica de Reynolds, permitiendo que la obra fuera apta para la programación radial de alta rotación en la Ciudad de México y otras grandes urbes.
Éxitos radiales y la evolución sonora de la banda
La estrategia de promoción del álbum incluyó el lanzamiento de sencillos que dominaron la radio internacional durante 2014 y 2015. El tema alcanzó posiciones destacadas en el Top 30 transatlántico, seguido por el éxito comercial de las canciones Gold y Shots. La crítica especializada resaltó la versatilidad de la banda al integrar matices de folk-rock en piezas como Trouble y estructuras rítmicas con influencias del Medio Oriente en el tema Friction. La banda demostró su capacidad para gestionar el éxito masivo tras su aclamada presentación con Kendrick Lamar en la ceremonia de los premios Grammy de 2014.
Para generar expectativa previa al estreno, la discográfica organizó eventos de escucha exclusivos, incluyendo el traslado de 200 seguidores de todo el mundo a una galería de arte en Las Vegas. Asimismo, la gira promocional denominada Destination Dragons permitió que el grupo probara el nuevo material en recintos de culto como el Troubadour en Los Ángeles. Estas actividades consolidaron una base de seguidores leales que impulsaron las ventas del disco por encima del millón de copias solamente en el territorio de América del Norte durante su primer ciclo de vida.
Recepción de la crítica y el impacto en la taquilla global
La relevancia de este material discográfico se ha extendido hasta 2026 mediante el uso de sus pistas en producciones audiovisuales y plataformas de audio bajo demanda. Los analistas de la industria señalan que Smoke + Mirrors marcó la transición de la banda de un acto emergente a un referente del rock de estadios. La grabación de su concierto en Toronto, capturada en el filme Imagine Dragons In Concert: Smoke + Mirrors, se mantiene como un de los registros en vivo más consultados por la audiencia que busca comprender la energía escénica del grupo en su etapa de mayor crecimiento.El éxito del disco permitió que la banda iniciara un recorrido de diez meses por los cinco continentes, cerrando un ciclo de consolidación artística. Al cumplirse 11 años de su estreno, se confirma como una pieza fundamental del catálogo de Imagine Dragons, demostrando que la apuesta por la honestidad creativa y la autonomía en el estudio de grabación garantiza la longevidad en el competitivo mercado de la música global.




