Brian May creó uno de los ritmos más reconocibles de la historia de la música con el himno titulado We Will Rock You. El guitarrista escribió esta legendaria canción en el año 1977 para el sexto álbum de estudio de la banda llamado News of the World. La inspiración surgió tras un concierto en el Bingley Hall de Staffordshire, donde el público cantó de forma masiva el tema You’ll Never Walk Alone.
La grabación de los sonidos de pisadas y palmas se realizó en una antigua iglesia convertida en estudio para obtener un eco totalmente natural. Brian lideró a los integrantes de la banda en la creación de una pared de sonido rítmica que resonara con fuerza en cualquier recinto masivo. Esta composición estableció a Queen como la agrupación líder definitiva del movimiento del rock de estadios durante la etapa final de los setenta.
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La profundidad emocional de las baladas y el cine
El músico también demostró una gran capacidad para la escritura de baladas dramáticas y temas de corte cinematográfico muy exitosos. Brian compuso la conmovedora canción Who Wants to Live Forever para formar parte de la banda sonora de la película de fantasía Highlander en 1986. La letra de este tema explora el peso de la inmortalidad y la tristeza inevitable de ver partir a los seres queridos con el tiempo.
Hacia el final de la vida del cantante, Brian asumió la tarea de escribir el épico cierre titulado The Show Must Go On. Esta obra maestra apareció en el disco Innuendo de 1991 como una declaración de resistencia y valor profesional ante la adversidad. May gestionó la mayor parte de la creación lírica mientras la salud de su amigo disminuía de forma crítica durante las sesiones finales de grabación.
El lado pesado del rock y la influencia de la ciencia
La faceta más enérgica del grupo a menudo provino de los pesados arreglos de guitarra y el estilo de composición directo de Brian May. El músico escribió la potente canción Tie Your Mother Down durante un periodo de descanso de sus estudios de doctorado en astrofísica. Este tema funcionó como el inicio de sus conciertos por muchos años debido a su ritmo acelerado y su mensaje de rebeldía juvenil.
Su pasión por la ciencia también se manifestó en la escritura de la canción de estilo folk titulada ’39, incluida en el álbum A Night at the Opera. Brian redactó este relato sobre un grupo de astronautas que regresan a la Tierra después de un viaje por el espacio exterior. Es una de las pocas pistas donde él mismo se encarga de la voz principal en la grabación original de estudio. En meses recientes, una copia original firmada de la partitura de este tema se vendió en una subasta por la cifra de 75 dólares.




